
Había sobrevivido y eso ya era mucho. Empezaría de nuevo. Era trabajador y honrado, era imposible que no saliera adelante.
Esta mañana, por tercera vez, el rumor de redada lo había hecho ir a esconderse en algún rincón de su falso hogar de marcas de lujo.
Mañana lo deportarán a su país. Si sobrevive, lo intentará de nuevo.
Esta mañana, por tercera vez, el rumor de redada lo había hecho ir a esconderse en algún rincón de su falso hogar de marcas de lujo.
Mañana lo deportarán a su país. Si sobrevive, lo intentará de nuevo.